domingo, 3 de enero de 2010

Reflexion

A veces tomar decisiones se nos hace difícil aun cuando lo que estamos haciendo no sea lo mejor para nosotros o las cosas que estemos haciendo no sean correctas, y necesitamos una reprensión fuerte de alguien, un sueño o una ministración de Dios para dejar de hacer las cosas que no están bien.

 Lee la siguiente ilustración y piensa en lo que esta afectando tu hogar o tu familia y que necesitas dejar o alejarte.



Cuatro Ratas

Cierta noche, un hombre muy tomador y esclavo de la botella, tuvo un sueño muy extraño. A la mañana siguiente, él se lo contó a su esposa y a su pequeño hijo.

–En mi sueño –dijo él –yo vi cuatro ratas. Una era gorda, dos eran flacas, y la ultima era ciega.

Ni el hombre ni la esposa pudieron encontrarle significado al sueño. Pero al hijo se le ocurrió una idea. Él sabía que su padre pasaba mucho tiempo en la cantina y gastaba su dinero comprando licor.

–Papá –dijo el hijo–, la rata gorda es el dueño de la cantina de la esquina. Él termina quedándose con todo nuestro dinero.

Las ratas flacas somos mi mamá y yo. ¡Y la rata ciega es usted!

Aquel padre nunca podría olvidar lo que su hijo le dijo. Sintió remordimiento al darse cuenta de cuan ciego había sido, malgastando su dinero en el licor en ves de comprar lo que su esposa e hijo necesitaban. Contristado, el hombre se arrodilló y oró a Dios pidiéndole que lo ayudara a vencer el tremendo dominio que la bebida tenía sobre él.

La biblia nos dice: “El vino es escarnecedor, la sidra alborotadora, y cualquiera que por ellos yerra no es sabio” (Proverbios 201)

Tomado de la revista

La Antorcha de la Verdad